CANASTILLA CON MEMBRILLOS

En la Antigua Grecia, el membrillo era un fruto muy valorado y se asociaba a la diosa Afrodita, símbolo de amor y fecundidad. Se cuenta que era costumbre que los recién casados comieran membrillo la noche de bodas para asegurar su amor eterno.

Hoy en día, este dulce manjar, capricho de «diosas», se ha visto relegado a unas meras recetas otoñales. Pero su riqueza cromática con su espectacular color amarillo como elemento dominante sigue motivando a románticos de la pintura, sabios conocedores de su belleza, que ven en él una fuente de inspiración.

Cuando la playa deja paso al mar

El mar es un espectáculo de contrastes y belleza única. Cuando el frío se apodera de la costa, el océano se transforma en un escenario que combina la fuerza y la serenidad en una danza hipnotizante.

La primera impresión que nos ofrece el mar cuando se tiñe de grises profundos y azules oscuros con nubes que amenazan lluvia es su aparente ferocidad. Las olas, impulsadas por vientos fríos y poderosos, se alzan imponentes mientras su rugido resuena en el aire levantándose con furia y rompiendo con un estruendo que resuena mientras el viento, afilado como una cuchilla, corta a través del aire sus espumas blanquecinas y espesas que se extienden como sábanas de encaje sobre la superficie haciendo que la sensación de claridad y frescura sea aún más intensa en un ambiente que revitaliza los sentidos.

A pesar de la aparente hostilidad, su poder y majestuosidad nos recuerdan la fuerza indomable de la naturaleza, mientras que su serenidad y belleza nos brindan momentos de contemplación y paz. El mar es un recordatorio de que, incluso en las estaciones más desafiantes, la naturaleza sigue siendo una fuente inagotable de inspiración y admiración.

Sin embargo, a pesar de su aparente ferocidad, el mar también nos muestra su lado más sereno y contemplativo en el momento que las aguas adquieren tonos profundos de azul y verde oscuro, y las olas, como dirigidas por un compás, se mecen suavemente en la penumbra. La brisa fría y salada acaricia nuestro rostro cuando observamos el horizonte. Mientras, el aire fresco llena nuestros pulmones infundiéndonos una sensación de renovación y tranquilidad.


A UN PASO DEL MAR

Cuando los pensamientos están ansiosos e inquietos, lo mejor es irse de noche a la orilla del mar para mirarlo como se mira a una madre que duerme y cuidar cada respiro hasta aprender a oír ese hálito que parece decir “Ábrete a las cosas y sueña”.
Entonces el mar los ahoga y los manda lejos con sus grandes sonidos anchos, los purifica con su ruido e impone un ritmo sobre todo lo que en nosotros es desorientado y confundido porque el mar es nuestro confidente, un amigo que absorbe todo lo que le cuentan sin revelar jamás el secreto confiado y que da el mejor de los consejos.
Si el ruido del mar supera el de los pensamientos, estarás en el mejor lugar. Está dotado de un poder tal sobre nuestro ánimo que puede llegar a hipnotizar; como, en general, puede hacerlo la naturaleza con sus tres sonidos elementales: el sonido de la lluvia, el sonido del viento en un bosque primitivo y el sonido del océano en una playa. .

En el mar la vida es diferente. No está hecha de horas, sino de momentos. Se vive según las corrientes, las mareas, siguiendo el sol, la luna. Por eso, de pie delante del mar, maravillado de la propia maravilla, nos abrimos a los regalos del aire, y los colores y las formas y las vibraciones nos entran y salen del pecho con la misma facilidad con la que atraviesan una ventana. Tanto que no se sabe dónde empieza el final del mar. O más aún: ¿a qué nos referimos cuando decimos mar? ¿Nos referimos al inmenso monstruo capaz de devorar cualquier cosa o a esa ola que espuma en torno a nuestros pies? ¿Al agua que te cabe en el cuenco de la mano o al abismo que nadie puede ver? ¿Lo decimos todo con una sola palabra o con una sola palabra lo ocultamos todo?

Estoy aquí, a un paso del mar, y ni siquiera soy capaz de comprender dónde está el mar.


LA CANCIÓN DE LA NOCHE EN EL MAR (Rubén Darío)

¿Qué barco viene allá?
¿Es un farol o una estrella?
¿Qué barco viene allá?
Es una linterna tan bella
¡y no se sabe adónde va!

¡Es Venus, es Venus la bella!
¿Es un alma o es una estrella?
¿Qué barco viene allá?
Es una linterna tan bella…
¡y no se sabe adónde va!

¡Es Venus, es Venus, es Ella!
Es un fanal y es una estrella
que nos indica el más allá,
y que el Amor sublime sella,
y es tan misteriosa y tan bella,
que ni en la noche deja la huella
¡y no se sabe adónde va!

A UN PASO DEL MAR (black and white version)

REMINISCENCIA

Las personas estamos hechas de recuerdos que tienen la capacidad de transformarnos. Llegan a nosotros como aromas y sonidos que recrean instantes evocadores capaces de llevarnos a los más remotos parajes de la niñez.


Nuestra mente, ágil y, cuando quiere, soñadora, se escapa de manera constante a ese baúl en el que se almacenan tantas historias, tantos olores a recuerdos felices y que, aún teniendo más edad, recordamos con especial celo esas pequeñas cosas ya desaparecidas que nos hacen regresar a nuestra infancia, esa infancia feliz en la que dormías en un colchón donde saltaban los sueños y, para no molestar, daban tregua los miedos haciendo que nuestro potencial siguiese creciendo con optimismo y fortaleza.

REMINISCENCIA (black and white version)

PRIMAVERA REBELDE

Los verdes, casi desaparecidos, brotan con fuerza en primavera y las plantas comienzan a lanzar su paleta de colores para transformar en una sinfonía cromática a un paisaje que parecía apagado en tonos marrones.

Ahora entre olivares y zonas de cultivo el amarillo de los jaramagos coge con inusitada valentía las riendas del protagonismo y ocupan grandes extensiones de terreno formando en algunas zonas una alfombra sobre el suelo.
Las aves se muestran alegres con su jolgorio y diversos cantos acompañan el paseo por los caminos en los que también las flores brotan. Incluso en algunas zonas de algún anónimo olivar aparece una enorme presencia de margaritas.

Nosotros también formamos parte de la tierra, como en un círculo simbiótico. Por eso, la primavera es una buena oportunidad para sacar nuestra luz, contagiarnos por el entorno y despertar nuestros colores tal cual lo hace la naturaleza.

PRIMAVERA REBELDE (black and white version)

DE COMO HAY LUGARES A LOS QUE NO HAY QUE TRATAR DE VOLVER

Considero que nada sucede por casualidad. En el fondo, las cosas tienen un plan, aunque nosotros no lo entendamos. Se supone que vamos siempre hacia adelante, pero muchas veces nos empeñamos en intentar conseguir justo lo contrario. Parece como si quisiéramos ir al revés y vivir hacia atrás.
Bueno, escribo desde la obsesión que tenemos de recordar y volver a recordar el pasado hasta acabar idealizándolo, para bien o para mal. Y es que lo idealizamos tantas veces que acabamos arruinando el presente con preocupaciones, sueños muertos y arrepentimientos. Ese lugar donde fuiste feliz ya no se parece al que tenemos guardado en nuestra mente.
El éxito está en dejar al pasado, al recuerdo, en su lugar, respetándolo, viéndolo, pero no regresando. Que el tiempo se encargue de él.

Si me preguntan, ¿regresarías al lugar donde alguna vez fuiste feliz? Mentiría si dijera que no. Quizás por eso, le doy la razón al maestro Sabina.

Hay canciones que tienen una melodía especial que las hace únicas, hay canciones que tienen una letra tan lograda que cualquier verso tiene sentido por sí solo, hay canciones que al ser interpretadas por distintas voces renacen, incluso hay canciones que nacen como un regalo.
Y luego está, si acaso, “Peces de ciudad”, que cumple con todos estos requisitos además de ir trasladándonos a los parajes que va describiendo.

En «Peces de ciudad», según la versión que escuchemos, se cita Comala (Sabina) y Macondo (Ana Belén). Ambos pueblos tienen dos semejanzas esenciales:
1) El cerrarse al tiempo, el rencor y la soledad.
2) Sus apariciones y presencias. Tanto Comala como Macondo son pueblos negados a trascender más allá del tiempo de las novelas.

¿Que a qué viene esto? Pues a que es muy tarde. Tanto que, más que tarde ya es temprano, que las musas, egoistas ellas, amenazan con pirarse y que fuera hace frio y está lloviendo.

PECES DE CIUDAD (Joaquin Sabina) (1)

Se peinaba a lo garçon
La viajera que quiso enseñarme a besar
En la gare d’Austerlitz

Primavera de un amor
Amarillo y frugal como el sol
Del veranillo de San Martín

Hay quien dice que fui yo
El primero en olvidar
Cuando en un si bemol de Jacques Brel
Conocí a mademoiselle Amsterdam

En la fatua Nueva York
Da más sombra que los limoneros
La estatua de la libertad
Pero en Desolation Row
Las sirenas de los petroleros
No dejan reír ni volar

Y, en el coro de Babel
Desafina un español
No hay más ley que la ley del tesoro
En las minas del rey Salomón

Y desafiando el oleaje sin timón ni timonel
Por mis sueños va, ligero de equipaje
Sobre un cascarón de nuez, mi corazón de viaje
Luciendo los tatuajes de un pasado bucanero
De un velero al abordaje de un, de un no te quiero querer

Y cómo huir cuando no quedan islas para naufragar
Al país donde los sabios se retiran
Del agravio de buscar labios que sacan de quicio

Mentiras que ganan juicios tan sumarios que envilecen
El cristal de los acuarios de los peces de ciudad
Que mordieron el anzuelo, que bucean a ras del suelo
Que no merecen nadar

El Dorado era un champú
La virtud, unos brazos en cruz
El pecado, una página web
En Comala comprendí
Que al lugar donde has sido feliz
No debieras tratar de volver

Cuando en vuelo regular
Pisé el cielo de Madrid
Me esperaba una recién casada
Que no se acordaba de mí

Y desafiando el oleaje sin timón ni timonel
Por mis venas va, ligero de equipaje
Sobre un cascarón de nuez, mi corazón de viaje
Luciendo los tatuajes de un pasado bucanero
De un velero al abordaje, de un, de un liguero de mujer

Y cómo huir cuando no quedan islas para naufragar
Al país donde los sabios se retiran
Del agravio de buscar labios que sacan de quicio

Mentiras que ganan juicios tan sumarios que envilecen
El cristal de los acuarios de, de los peces de ciudad
Que perdieron las agallas en un banco de morralla
En una playa sin mar

(1) Joaquín Sabina, autor de Peces de Ciudad, regaló la versión original de la canción a Ana Belén, que la interpreta magistralmente. No es la primera vez que esto ocurre. También hizo lo propio con «A la sombra de un león» allá por 1988.
Peces de Ciudad, fue también interpretada en acústico (solo con guitarra
por Rozalén, ) en un homenaje que se le hizo a Ana Belén dejando atónitos a propios y extraños.

DE COMO HAY LUGARES A LOS QUE NO HAY QUE TRATAR DE VOLVER (black and white version)

DE COMO VALPARAISO PASÓ A LLAMARSE SACROMONTE

Granada, que ya en sí es un monumento, es, además, una fuente inagotable de inspiración paisajística. Cuando la Alhambra nos lo permite, basta con posar la mirada en las vistas que rodean al monumento nazarí, para advertir el Sacromonte, una zona mágica donde podemos detenernos en más de mil y un detalles y rincones para deleitarnos en un lugar de retiro para quienes quieren contemplar vistas diferentes de la ciudad.

Y es que el Sacromonte, antes de conocerlo como es en la actualidad, era una ladera en la que había multitud de olivos. Tanto es así que su nombre era Valparaíso. Lo de Sacromonte vino después de la mano, como no podía ser de otra manera, de una enigmática leyenda:

“Dice la cultura popular granadina que tras la entrada de los Reyes Católicos en Granada y la expulsión de los moriscos varios años después con Carlos I ya en la corona, muchos de los que se marcharon, lo hicieron con la pena de dejar la tierra de sus antepasados y el lugar en el que habían nacido.
Por ello, con la intención de que ellos o sus descendientes, regresaran algún día, escondieron buena parte de sus pertenencias, incluidos grandes tesoros en joyas, en la ladera de Valparaíso. Pues no solo querían dejar parte de sí mismos en Granada sino evitar a toda costa que les robasen sus alhajas.

Fue así como se corrió la voz de que ese monte estaba repleto de tesoros árabes por desentrañar. Así que se pusieron manos a la obra a excavar en la montaña sin encontrar nada pero dando lugar a las famosas cuevas donde hoy habitan muchos de los vecinos. Pese a resultar totalmente inútil el esfuerzo, quedó perenne que ese monte era sagrado por lo que en teoría se escondía en él”.

De ahí que la zona pasase a ser conocida, según la leyenda, como el “monte sagrado”. La misma que explica que por el uso habitual, pasó a decirse Sacromonte.

Y desde su altura, como vigía que todo lo custodia sin descanso, está la Abadía del Sacromonte que nos ofrece una de las más espectaculares vistas, tanto de la Alhambra como de Granada.

DE COMO VALPARAISO PASÓ A LLAMARSE SACROMONTE (Black and white version)

EL DESPERTAR DEL VALLE (o cuando la fiesta es la explosión de la primavera)

En épocas de crudo invierno, cuando en la naturaleza todo parece dormitar, quizás no se aprecie pero en el subsuelo, a pocos centímetros de la superficie, se está gestando una actividad frenética. La vida, siguiendo con su periodo cíclico, comienza a rearmarse y en breves semanas tendremos la explosión de color más bella jamás vista por el ojo humano ofrecida por una naturaleza insaciable que, como cada año, elije al Valle del Jerte(1) para engalanar la primavera con más de un millón y medio de cerezos en flor.

Tras los días de floración, los cerezos ya han atraído, no solo la mirada del viajero entusiasta sino lo que es más importante para ellos, la visita y el trabajo de las abejas y otros polinizadores que hacen la silenciosa labor que determina la calidad del fruto.
Una vez que los cerezos son polinizados, las flores ya no son necesarias y sus blancos pétalos caen en una continua lluvia que se extiende cual manto nevado a lo largo y ancho de todo el valle.

Sin duda alguna, el despertar del valle es un espectáculo sin precedentes para los cinco sentidos.

(1)Entre las estribaciones occidentales de la Sierra de Gredos y la ciudad de Plasencia se encuentra la comarca serrana de «El Valle del Jerte», por la cual discurre el río Jerte, afluente del río Alagón, tributario a su vez del Tajo.

El nombre que procede del árabe Xerit, puede significar angosto o cristalino, siendo el río Jerte ambas cosas a la vez. Nacido a unos 1800 metros de altitud, en los altos de Tornavacas, desde donde se divisa el valle en panorámica, pasa por las localidades de Tornavacas, Jerte, Cabezuela y Navaconcejo hasta llegar a Plasencia, 50 kilómetros después. En su breve trayecto recoge las aguas de arroyos, gargantas y fuentes que convierten este pequeño gran valle cacereño en un jardín botánico.

El Valle del Jerte nos invita en cada instante a descubrir las sorpresas del paisaje: el salto de la trucha que remonta la corriente, la seta jugosa que esconde el robledal, el postrer destello púrpura que arranca el sol a los neveros, vagar por umbrosos senderos que serpentean la montaña, mojar el cuerpo en las chorreras espumosas de cualquier garganta.

EL CERRO DEL SOL

Sierra Nevada es un espectáculo que puede admirarse desde mil y un rincones de la provincia de Granada, pero que la capital, más allá de las torres de la Alhambra, posee un lugar llamado el Cerro del Sol en el que se muestra en toda su plenitud, donde se puede contemplar como la luz del crepúsculo se resiste a abandonar Granada.

Cuenta la leyenda que desde ese punto fue donde el penúltimo rey de Granada, Muley-Hacen (Abu al-Hasan), una vez destronado por su hijo Boabdil y quizás maravillado por su inmensa belleza, albergó el sueño de ser enterrado en sus cumbres y convertir el punto más alto de Sierra Nevada en su última morada.

Y es que el Cerro del Sol es esa atalaya donde puedes divisar como el sol proyecta, cada tarde, sus rayos de luz provenientes del ocaso trazando un camino que asciende desde la Vega de Granada hasta alcanzar, en Sierra Nevada, el lugar más alto donde imprimir en rojo la llegada de la noche. La imagen de esta montaña ha sido siempre el centro de atención y una referencia clara para quienes, desde hace milenios, habitaron las tierras situadas bajo sus faldas. Todos ellos sintieron la misma fascinación al percibir cuando la luz invade las cumbres, y coincidieron en incluir al astro rey en su particular forma de nombrarla. Fue Solarius para los romanos y Sulayr para los árabes, dos nombres con el sol como esencia básica de un enclave mágico por naturaleza.

EL CERRO DEL SOL (black and white version)

LAS TORRES DE LA ALHAMBRA (El Peinador de la Reina)

El Peinador de la Reina, también llamado Tocador o Mirador, se construyó hacia el 1537 sobre la Torre de Abu l-Hayyay, y su nombre se debe a que fueron los aposentos de la Emperatriz Isabel, esposa de Carlos V. La torre de Abu l-Hayyay, construida sobre el adarve y desde la que se domina todo el valle del Darro, fue decorada por Yusuf I y terminada por Mohamed V. Formaba parte del palacio y era de carácter defensivo. Se llegaba a ella por el adarve cubierto que va bajo el Salón de los Embajadores. La muralla alcanzaba el alféizar de los balcones del Peinador, pero al ser destruida en 1831, se reconstruyó con menor altura y se descubrió una escalera secreta que atraviesa la parte baja de la torre y termina en un rellano del bosque que se encuentra a sus pies.

Cuenta la leyenda que la Torre de Abu l-Hayyay sirvió de prisión donde fue encerrado Boabdil por su cruel padre, y que la reina descolgó a su hijo con las ropas de cama, al amparo de la oscuridad de la noche. Al pie de la colina le esperaba un criado con un caballo, veloz en la carrera, para escapar con el príncipe a las montañas.

Las torres de la Alhambra, testigos mudos de amores imposibles.

Las Torres de la Alhambra (El Peinador de la Reina/Black and white version)

SAN GIMIGNANO (o el Manhattan del Medievo)

Enclavado en lo alto de una colina, en plena Toscana, San Gimignano se descubre a lo lejos, en una estampa que se nos antoja espectacular con sus altísimas torres que son auténticos rascacielos, en la actualidad cuenta con 14 pero llegó a tener 72 en la época de mayor esplendor, erigidas durante la Edad Media por las familias de nobles que estiraban su cuello de jirafa en un alarde de poder y ostentación compitiendo por mostrarse más poderosas y altivas, y que a diferencia de la mayoría de los pueblos de la Toscana han conformando una imagen imponente y singular: un skyline que lo ha convertido en uno de los iconos de esta hermosa región italiana siendo considerada como el «Manhattan del Medievo».

Lo primero que percibes cuando te adentras en sus entrañas es que es una ciudad que vive como encapsulada dentro de una burbuja temporal, mostrando su trazado medieval como si volviéramos 900 años atrás en el tiempo donde perderte por sus calles libres de tráfico es un auténtico placer que te invita a recorrer un museo al aire libre en el que, en cualquier momento, te asalta la sensación de que te vas a topar de bruces con nobles y bufones, con peregrinos y caballeros o con el mismísimo Dante Alighieri(1).

Algunos lo consideran, no faltos de razón, si no el más bonito, si el pueblo más peculiar de toda Italia donde además puedes darte un homenaje visitando la Gelateria Dondoli(2), conocida también como Gelateria di Piazza, considerada como la mejor heladería del mundo.

«Tanto Gentile» (Dante Alighieri)

Tanto es gentil el porte de mi amada,

tanto digna de amor cuando saluda,

que toda lengua permanece muda

y a todos avasalla su mirada.

Rauda se aleja oyéndose ensalzada

-humildad que la viste y que la escuda-,

y es a la tierra cual celeste ayuda

en humano prodigio transformada.

Tanto embeleso el contemplarla inspira,

que al corazón embriaga de ternura:

lo siente y lo comprende quien la mira.

Y en sus labios, cual signo de ventura,

vagar parece un rizo de dulzura

que el alma va diciéndole: ¡Suspira!

(1) Dante Alighieri fue un poeta italiano. Alcanzó su máximo exponencial con la epopeya la Divina Comedia, obra épica que se divide en tres partes: Infierno, Purgatorio y Paraíso, donde describe, el Cielo y el Infierno, en sus versos, para escenificar su concepto sobre el bien y el mal. Es considerada la obra maestra de la literatura italiana y una de las cumbres de la literatura universal. En italiano es conocido como «el Poeta Supremo»..

(2) Ubicada en la céntrica Piazza della Cisterna en San Gimignano, Gelateria Dondoli es conocida en todo el mundo y visitada por un gran número de celebridades. Su heladería está mencionada en las guías mundiales más importantes y es visitada continuamente por televisiones nacionales e internacionales. Debido a su experiencia y su inclinación por experimentar, ha creado sabores originales e inusuales. Ya son famosas sus primeras creaciones: Crema di Santa Fina® (crema con azafrán y piñones), Champelmo® (pomelo rosa y vino espumoso), Dolceamaro® (crema con hierbas aromáticas) y Vernaccia Sorbet enriquecen su ya muy extensa carta. .

LAS LÍNEAS DE LA TOSCANA

Es el privilegio de conducir, sin prisas, por sus carreteras secundarias entre preciosos paisajes y pueblecillos medievales. Es el placer de caminar por los valles de Chianti y Orcia con sus paisajes coronados de colinas y viñedos, como dibujando a mano las líneas curvas en el paisaje creadas por un campo de trigo verde con un solitario árbol y un camino sin pavimentar, en la que, salteados sobre los alcores o extendidos por las crestas de las montañas, sus pequeños pueblos añaden a su riqueza artística una modélica configuración urbanística que realza, aún más, su imagen de ensueño. Casas rurales y majestuosas en lo alto de las colinas, cadenas de cipreses, grandes extensiones de viñedos cultivados desde hace siglos salpican este ondulante paisaje de colinas que no puede ser más bucólico.

Es esa región italiana con una fascinante mezcla de historia, cultura, arte y paisajes como resultado de una historia milenaria que nos evoca monumentos renacentistas, plazas de vetusta piedra y momentos de solaz regados con un buen vino viendo un atardecer,

Y es que la Toscana es esa región en la que puedes pasar tres días o vivir una vida entera.

«Versos a los cipreses de la Toscana» (Dmitri Merezhkovski) (1)

Alineada y firme hueste
medieval de verde lanza,
se levanta el ciprés
sobre las suaves colinas
de la noble tierra de Toscana.

Sólo el campanile,
condotiero de piedra y campana,
le disputa el aire altivo
de caballero, su fiera estampa,
por los verdes campos de Italia.

(1) Dmitri o Dimitri Serguéievich Merejkovsky o Merezhkovski; San Petersburgo, 1865 – París, 1941) fue un poeta y novelista ruso autor de novelas como Juliano el Apóstata o la muerte de los dioses (1896), Leonardo da Vinci o la resurrección de los dioses (1901) y Pedro y Alexis (1902)

LA ESPIRITUALIDAD DE UN CAMINO

Al principio puede que te asalten muchas dudas. Recorrer un camino lleva intrínseco el poder perderse pero, la experiencia de riesgo que supone queda ensombrecida cuando empiezas a sentir el sonido de tus pies caminando. Es entonces cuando comienzas a percibir esa particular conexión con la naturaleza, sobre todo al descubrir como el silencio de alguno de sus parajes es la llave que abre la puerta de algunas de tus reflexiones más íntimas.

«Caminante no hay camino» (Proverbios y Cantares) de Antonio Machado.

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar.

«Caminante no hay camino» (Joan Manuel Serrat)

Todo pasa y todo queda
Pero lo nuestro es pasar
Pasar haciendo caminos
Caminos sobre la mar

Nunca perseguí la gloria
Ni dejar en la memoria
De los hombres mi canción
Yo amo los mundos sutiles
Ingrávidos y gentiles

Como pompas de jabón
Me gusta verlos pintarse de sol y grana
Volar bajo el cielo azul
Temblar súbitamente y quebrarse
Nunca perseguí la gloria
Caminante son tus huellas el camino y nada más
Caminante, no hay camino se hace camino al andar

Al andar se hace camino
Y al volver la vista atrás
Se ve la senda que nunca
Se ha de volver a pisar
Caminante no hay camino sino estelas en la mar

Hace algún tiempo en ese lugar
Donde hoy los bosques se visten de espinos
Se oyó la voz de un poeta gritar
Caminante no hay camino, se hace camino al andar

Golpe a golpe, verso a verso
Murió el poeta lejos del hogar
Le cubre el polvo de un país vecino
Al alejarse, le vieron llorar
Caminante, no hay camino, se hace camino al andar

Golpe a golpe, verso a verso
Cuando el jilguero no puede cantar
Cuando el poeta es un peregrino
Cuando de nada nos sirve rezar
Caminante no hay camino, se hace camino al andar

Golpe a golpe y verso a verso
Y golpe a golpe, verso a verso
Y golpe a golpe, verso a verso

LA ESPIRITUALIDAD DE UN CAMINO (black and White version)

RINCÓN ALPUJARREÑO

La Alpujarra es ese lugar pintoresco, que cautiva por su belleza y su romanticismo de postal y que hay que vivirla detenidamente. Detrás del embrujo se esconde la poesía del paisaje que se ha escrito durante muchos años a base de golpes contra su propio destino. Recorrer las calles de cualquiera de sus pueblos, sus rincones, respirando el aire que baja de Sierra Nevada mezclándose al alimón con el que llega desde la costa granadina es uno de los placeres más exquisitos e indescriptibles que puede percibir el visitante.

El tiempo no es de las cosas, sino de la conciencia. Y la conciencia reside en el alpujarreño como una corriente de vivencias que amalgaman el pasado y el presente. La historia no es aprehensible en sí misma, sino en la conciencia que se tiene de ella, y ésta, a pesar de su belleza, viene marcada por la quietud del tiempo.

Y luego están sus gentes, que son personas que han nacido encadenadas al paisaje, a su pueblo, su casa, a las calles estrechas, empinadas y tortuosas, al vino y a la fiesta. Por ello, a pesar de todo, siempre les ha costado salir de aquel embrujo y nunca han renegado de su origen, aunque era tierra de sufrimientos pues a lo largo de los siglos han sido gentes gastadas por el trabajo, llevan otro ritmo, como si los años fuesen por otro sitio.

La Alpujarra tiene ese halo de misterio que la convierte en caldo de cultivo de multitud de leyendas.
Una de las leyendas más conocidas de La Alpujarra es la del lugar de enterramiento de Muley Hacén -Abū al-Hasan ‘Ali ben Saad- sultán del Reino Nazarí de Granada, que Pedro Antonio de Alarcón -La Alpujarra. 1873- nos la narra así:
“…cuentan la tradición y las historias, que, vencido y destronado el viejo MULEY HACEM por su indigno hijo, a quien la despechada AIXA, de áspero rostro y corazón de leona, había inspirado tan sacrílega usurpación; retirado con su fiel ZORAYA y con los hijos en ella habidos a un lugar escondido en las faldas de la Sierra; viéndose abandonado del resto del mundo, ciego, miserable, y próximo ya a la apetecida muerte, rogó a aquellas prendas de su alma que lo sepultasen en un paraje tan ignorado y solo, que no pudiese turbar nunca la paz de sus cenizas la vecindad de hombres vivos ni muertos; pues le causaban tal horror sus semejantes, que temía no dormir tranquilo si era enterrado cerca de otros cadáveres humanos. ZORAYA y sus hijos cumplieron religiosamente esta solemne manda, sepultando los restos del infeliz MULEY HACEM en lo más alto de la Sierra, allí donde nunca posa el hombre su planta, ni llegan jamás los rumores de la vida. Para aquel sublime sarcófago, los hielos suministraron la urna de cristal, pirámides de alabastro las sempiternas nieves, y perpetua ofrenda las nubes, respetuosamente agrupadas al pie de él, cual humo leve de quemado incienso.”

RINCÓN ALPUJARREÑO (black and white version)